lunes, 3 de marzo de 2014


03.03.2014

¡VAMOS A HACER UNA CORONA FLORAL!
 

Quién me conozca mínimamente sabrá que soy una enamorada de las flores, y ahora que estamos disfrutando de las nuevas floraciones, y la primavera se va oliendo en el ambiente, quería dedicar esta entrada a la realización de una sencilla corona de flores compuesta por ramas de olivo y de mimosa en flor.
El material que vamos a necesitar es muy sencillo:
- Alambre de florista.
- Alambre de florista verde.
- Cinta verde de florista.
- Tijeras de podar.
- 2 o 3 ramas de olivo.
- 2 o 3 ramas de mimosa.
Las ramas de olivo y mimosa las podemos cortar de algún árbol que tengamos cerca de casa, aunque sin esquilmarlo ¡por favor!. O si no tenemos estos árboles cerca de casa, siempre podemos ir a un vivero y comprar unas ramitas, que en esta temporada las suelen tener para confeccionar ramos de todo tipo.


Lo primero de todo es cortar alambre de florista en longitud suficiente para rodearnos la cabeza tres veces.
Una vez que hemos cortado esta longitud, formamos un círculo de alambre, de modo que demos tres vueltas, para que la corona tenga cierta consistencia. A continuación tomamos la cinta verde de florista y forramos el alambre.

Yo le suelo dar varias vueltas, para que engrose un poco y dotarlo así de mayor robustez. Y el resultado sería más o menos así.

Ahora ya nos toca ir colocando las ramas y las flores poco a poco. Yo particularmente lo hice de la siguiente manera: Fui formando ramilletes de rama de olivo, hoja de mimosa y flor de mimosa
 

Además, como soy muy torpe y para evitar que al ir colocando las ramitas se me fueran cayendo o descolocando, lo que hice fue amarrar cada ramillete por su base con cinta verde de florista, como os muestro en la siguiente fotografía.
De esta manera ya puedo pasar al siguiente paso, sin miedo a perder por el camino cualquier ramita.
Lo que hago a continuación es ir fijando cada ramillete a la corona mediante el alambre verde de florista (estos alambres, los venden en bolsitas, ya cortados).
Así que la secuencia es sencilla… ramillete-alambre, ramillete-alambre, ramillete-alambre.

Una vez que ya hemos cubierto toda la circunferencia de la corona, solo nos queda ver si en algún lado se nos ha quedado más vacío, en cuyo caso lo podremos rellenar con más ramilletes o simplemente con las ramitas que nos vayan quedando sueltas.
Una vez rellena por completa la corona, yo personalmente lo que hago es tapar con cinta verde de florista, aquellas vueltas de alambre que queden más visibles, o por supuesto aquellas que coincidan con los comienzos o terminaciones del alambre para evitar pincharnos con la punta.
 
¡Y ya está!, así de fácil y sencillo nos podemos hacer una silvestre corona floral… que podemos utilizar para una fiesta, una ceremonia, para un disfraz o simplemente para sentirnos más “naturalis”.
¡Espero que os haya gustado!


 

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