miércoles, 11 de febrero de 2015


11.02.2015 

DESPIERTA TU ENERGIA

Ya me habéis oído hablar por aquí anteriormente de la convocatoria que periódicamente el fotógrafo Álvaro Sanz, hace a las masas, a fin de convocar un despertar colectivo a golpe de click.
Para los que aún no sabéis en qué consiste esto, se trata de pegarse el madrugón un domingo determinado, salir a la calle cuando ésta aún no está puesta, buscar una localización chula (para los más vaguetes también vale la propia casa), y esperar el amanecer e inmortalizarlo con la mejor de sus sonrisas.
Pues bien, este pasado 8 de Febrero, se volvió a convocar un nuevo “Despierta”,así que sin pereza alguna (mentira cochina) a las siete de la mañana me levanté, me vestí, cogí la cámara y una bombilla y me lancé a la calle.
¡¿Una bombilla?!... sí, habéis leído bien. Después de romperme la cabeza pensando en alguna idea diferente para fotografiar el amanecer, un día en casa me topé con una bombilla y ¡eureka! la bombilla se encendió en mi cabeza.
La idea consistiría  en esperar a los primeros rayos de sol, bombilla en mano, de manera que éstos en el momento de atravesar la bombilla, simularan como si ésta estuviera en funcionamiento alimentada por mi propia mano, de manera que cobrara vida la frase “Despierta tu energía”, haciendo un juego de palabras y de imágenes a la vez (uffff... creo que se me está yendo la cabeza con esto de las fotos).
Bueno la cuestión es que estuve casi una hora a 5 grados bajo cero, sobre un estanque, haciendo fotografías a mi mano y a una bombilla. Que desde luego aquellos que me estuvieran viendo (que los había), debían de pensar que estaba más loca que una cabra (y un poco sí la verdad). Los dedos se me quedaron entumecidos hasta llegar a doler, y por culpa de ese dolor muchas fotos salieron movidas.
Pero no creáis que soy masoquista, o que que hago esto como acto de autoflagelación...¡¡no!! Sin duda para mí, uno de los mayores placeres es madrugar (siempre he dicho que soy alondra) y disfrutar del amanecer, ver como el día comienza, empezar a oír el canto de los pájaros, sentir esos primeros y tenues rayos de sol en la cara, sentir esa calma y quietud del silencio que precede a un día de locos. Por esto y mucho más, seguiré saltando de mi cama en cada "Despierta".
Así que después de hacer la criba correspondiente, os dejo con tres fotos que resumen mi espera a la salida de los rayos solares que por supuesto, despertaron mi energía.